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Un camino en el hacer escuela

Nuestra historia

El relato de una idea que un grupo de familias amasó con amor y voluntad hasta darle cuerpo: de la casita prestada en Ranelagh al nuevo edificio en la Ribera de Quilmes.

Las ideas luminosas, cobijadas por el calor del corazón, que pueden ser transmitidas entre humanos, son las que valen la pena.

La idea que bajó a la tierra

Una idea, cual llama luminosa, bajó a la tierra: la de una escuela que cuidara a las infancias respetando sus tiempos y venerando el ser sagrado de cada niño y niña, a través del arte y en contacto con la naturaleza. Esa idea no llegó a una sola persona, sino a varias.

En 2002, ese grupo de familias del sur del conurbano bonaerense se acercó a una escuela Waldorf ya existente para preguntar cómo hacer una escuela similar con sus propias manos. Allí les contaron el secreto: para que esa llama no se apagara, debían formar un cuenco espiritual, un cuenco de estudio profundo sostenido con compromiso y responsabilidad. Mamás, papás, maestras y profesores se sumaron; un papá y maestro de arte de la escuela San Miguel Arcángel guio el espacio de estudio de antroposofía y se forjó como padrino del impulso. En paralelo, en Bernal, otro grupo profundizaba el estudio de la antroposofía.

La primera semilla en relación a recibir infancias fue un taller de juegos: primero en el garaje de una familia y luego en el quincho de la abuela del grupo. Eran espacios prestados con mucha generosidad, pero no eran propios, y había que armarlos y desarmarlos cada vez. En 2004, una pareja del grupo anunció que se iba de viaje y dejó su casita de Ranelagh para ser usada con ese fin. Después de un proceso, arribaron juntos al nacimiento del nombre: «Jardín de la Aurora».

En 2008 llegó la donación de un terreno en la Ribera de Quilmes, donde había un edificio en construcción que había quedado abandonado. El 9 de mayo de 2009 el Jardín de la Aurora abrió sus puertas allí con un grupo de 7 niños y dos maestras que venían desde lejos. Con los días de frío llegó a la Argentina la gripe A y algunas familias decidieron no continuar; los tres niños que quedaron sostuvieron la llama viva, cuidados por las maestras y las familias. El 19 de junio se colocó la Piedra Fundamental, con la orquesta de alumnos y alumnas de la escuela San Miguel Arcángel tocando en la vereda.

Familias, maestras y maestros de los primeros años de la Escuela de la Aurora

Hitos del camino

Pasos, esfuerzos y dones inesperados.

2002

Primeras reuniones del cuenco de estudio. Familias del sur sueñan una escuela Waldorf propia.

2004

Una pareja presta su casita de Ranelagh. Nace el nombre: «Jardín de la Aurora».

2008

Donación del terreno en la Ribera de Quilmes, con un edificio en construcción que había quedado abandonado.

Mayo 2009

El Jardín abre sus puertas en la Ribera con 7 niños y niñas, acompañados por dos maestras.

Junio 2009

Colocación de la Piedra Fundamental, con la orquesta de la escuela San Miguel Arcángel tocando en la vereda.

2010

Nace el Taller de Juegos en el turno tarde, que continúa hasta hoy.

2011

Comienzan los talleres de primaria con 5 niños en la sala de arriba del jardín, para las familias interesadas en continuar la propuesta Waldorf. Empiezan las primeras Ferias Americanas en la vereda.

2012

Empieza la matriculación oficial del jardín ante el Ministerio de Educación.

2013

Se termina de construir la actual Sala de la Arcada, que durante ese año albergó a los talleres de primaria.

2016

El jardín abre su segunda sala y llega el número de DIEGEP del nivel inicial. La primera camada de niños y niñas que cursó los talleres de primaria valida sus saberes en una escuela pública para obtener el certificado oficial de sexto grado.

2017

Crece la cantidad de niños y niñas. Se acondiciona «la casita» como aulas para los talleres de primaria y se trabaja en la presentación de la carpeta para oficializar el nivel.

2018

Mudanza al edificio de la calle Brandsen y oficialización de la escuela primaria. Por primera vez, cada grado tiene aulas con paredes propias, después de tanto tiempo separando los espacios con cortinas de juncos.

2024

Se forja el nuevo edificio en la Ribera: cemento, piedra, hierro, chapa y madera, pero también sueños, imágenes, abrazos, mates y sonrisas.

2026

Abre el nivel secundario, dando continuidad al camino que empezó en el jardín y la primaria.

Hasta que uno no se compromete, hay vacilación, la posibilidad de volverse atrás, y siempre ineficacia. En el momento en que uno se compromete definitivamente, también la Providencia se moviliza. Acuden en nuestra ayuda toda suerte de cosas que de otra manera nunca hubieran ocurrido. Todo aquello que puedas hacer, comiénzalo. ¡Empieza ya! ¡Ya!

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